domingo 31 de enero de 2010

Intimidades.

Tiempo... Mucho tiempo ha que no se escribía nada por aquí. Y es que a veces, suele suceder que cuando piensas que nadie se acuerda de esto, aparece un: "Hecho de menos leerte"; así, que hoy y sin pensar mas, se desempolva la musa que estaba guardada en el ultimo estante, allá detrás del todo, y volvemos a intentar escribir... Y va por ti!
Tiempo... El tiempo pasa y las cosas se van sucediendo, para bien o para mal, pero ahí que se suceden y se quedan, como ladrillos, formando el muro en el cual se pinta nuestra vida. Y es que ladrillo a ladrillo, también se endurece esa parte que sentimos dentro de cada uno, sí, eso que todos sabemos que tenemos pero que no podemos llamar cuerpo, ¿alma quizás? ¿sentimiento? ¿emotividad? ¿sensibilidad?
Eso que cada uno de nosotros llamamos de una forma, nos hace ser diferentes respecto a los demás. Sabemos que nuestro código genético es lo que realmente nos hace diferentes entre nosotros, pero al fin y al cabo todos terminamos teniendo dos ojos, dos orejas, dos piernas, y todos, en esto, somos iguales dentro de una grande, pero a la vez mínima variedad...
En donde si somos totalmente diferentes es en la forma en que
Eso que comentábamos antes se manifiesta. Y es que en la intimidad demostramos como somos.
Intimidad es esa zona espiritual, intima y reservada de una persona, o también de un grupo ¿no? Pues cuantas veces hemos compartido intimidades con otra persona. Podríamos crear un bucle y atar la cabeza de estas ideas con el principio del párrafo, al mencionar aquí las consecuencias negativas del acto de sincerarse con los demás. Pero no vamos a enfocar eso hoy. Vamos a recorrer la otra parte, la positiva.

Durante estos últimos meses he estado ensayando un oratorio que año tras año ofrecemos poco después de pasar las navidades. Ya sabéis, coro, orquesta, partituras, cuerdas y sobretodo... director. Este año, directora. Tal vez fuese la sensación de suficiencia a causa de conocer demasiado bien la partitura (pues ya son 10 años cantando el Messies de Haendel) o tal vez fuese la relación de amistad con ella, pero esta vez, mis ojos no salían del centro neurálgico del grupo. Siempre me ha fascinado la capacidad que deben de tener los directores para poder tener todos los elementos en la cabeza, ademas del tempo, moduladores, entradas, etc... Siempre pensaba que estaban hechos de una pasta diferente a la nuestra, a pesar que tienen la base genética parecida, ¿que debía de ser entonces? ¿el alma? ¿el sentimiento? ¿la emotividad? ¿eso?
Y este año me dio por fijarme y terminé descubriendo cosas muy bonitas. Me fijé en las direcciones de la batuta, me fijé en sus manos, me fijé en su cara, me fijé en sus ojos, me fijé en su cuerpo... Era toda ella la que hablaba, no solo su boca, sino todo su ser el que transmitía esa intimidad que decidía compartir con nosotros. Y lo mejor vino en el momento de un solo. Desde la primera nota, la distancia entre la directora y la interprete desapareció por completo, una era prolongación de la otra, era un hilo invisible a la vista, el que las unía, pero quedaba totalmente patente a la sensibilidad de eso. Era un acto tan bonito y tan intimo que apenas podía mantener la mirada en ellas sin sentir incluso, un poco de vergüenza por violar esa intimidad.
Y desde ese momento del ensayo, cada vez que la directora se dirigía a nuestra cuerda, no podía sino, mas que reconocer el trabajo, el ímpetu, las ganas y la intimidad que compartía con todos nosotros, doblando el esfuerzo por hacerlo todo bien. Fue un placer, en el mas puro sentido de la palabra, ser dirigido por ella.
Y finalmente, dias después, al finalizar el concierto, la interprete del magnifico solo me confesaba que efectivamente, su voz no es producto de su garganta en esos momentos, sino que queda sujeta a la fuerza que la directora le transmite durante el acto.

Un olé por la directora! Y hasta pronto. ^^

P.P: prometo intentar no volver a utilizar la 1a persona del singular para escribir, pero llevando el titulo que lleva esta entrada era totalmente necesario. Predicar con el ejemplo!

domingo 17 de mayo de 2009

Be in love with a fairytale!

Cuando a las 9 de la mañana te levantas a estudiar...
Cuando a las 2 del mediodía te vas al trabajo...
Cuando a las 10 de la noche te vas al gimnasio...
Cuando se pasan los días sin darte apenas cuenta... Y al final el agobio y el estrés llaman a tu puerta, pues es entonces cuando llega en una noche de sábado un festival que te muestra unas horas de no pensar en nada, de simplemente disfrutar mientras cenas, o mientras descansas en el sofá o mientras conversas...
Y es que este año, Eurovisión ha estado repleto de entretenidísimas sorpresas. Empezando por la grandísima sorpresa que ofreció Francia, una canción que llenaba todo, no hacia falta nada mas salvo ella y su voz, Patricia Kaas! Y junto con Francia, el resto de las Cuatro Grandes, pues tanto las actuaciones de Alemania, Reino Unido y España fueron de gran calidad. Grata sorpresa la que nos ofreció Alemania, no pensaba que me gustaría tanto. Así como grande fue la actuación con Andrew Lloyd Webber de Reino Unido.
Y grande fue mi decepción por España, ya que apenas recordábamos cuando fue la ultima vez que nuestro país apostó por una actuación decente.
Y después de tanto tiempo y ver que la muchacha dio lo mejor de si, que la canción lo valía y que actuábamos los últimos, pues me entristeció ver como solo nuestros vecinos nos daban puntos y no entendí como nos llegaron los misericordiosos 12 puntos desde Andorra. Algunos hablan de confabulación contra TVE y por esa causa, apenas ningún país nos dio puntos. Quiero pensar que es así. Y es que también tiene delito TVE. En fin...
La GRAN alegría (con mayúsculas) de la noche la dio un niñito de cierto país boreal que dio una soberana paliza a todos los participantes de este año y me atrevería a decir a todas las ediciones del festival, pues ¿quién ha superado con tantos creces la barrera de los 300 puntos? Y además con tan pocos medios, solo una cara con ángel, una serie de gestos acertadísimos y un violín (que parece ser objeto necesario para ganar, ya que el año pasado también había uno por medio). Y ya cuando descubres que la letra de la canción es de él y compuesta por el, dedicada a su primera novia, pues ya te dejas sucumbir a sus encantos! Y a Fairytale!
Y las otras grandes alegrías (con minúsculas) fueron por supuesto el xotazo que Grecia nos puso en el escenario, o las voces de Andrea en la canción de Croacia, que le dieron un toque casi celestial, o la mezzosoprano de Suecia, un poco extraterrestre, sí, pero La voix ahí esta!! Y la canción de Malta, de cuento... Sin olvidarse de la original y sobria canción del país anfitrión y de Urban Symphony, todos muy correctos, estonios, pero soberbios!
Pero como todo lo bueno, pues tiene su final... Y entonces empezamos otra vez a levantarnos a las 9 de la mañana... Que ganas que llegue agosto!!!!

lunes 20 de abril de 2009

Batallas al atardecer...

En tiempos de triduos pascuales, penitencias y actos de perdón, en tiempos de crisis ya reconocidas y en medio de unas grandes vacaciones, un chico de ciudad se sorprendió al encontrar la capacidad hotelera rayando los limites, se horrorizó al casi no poder encontrar billetes de avión para volar a una de las Pitiusas mas conocidas del mundo y ya se cabreó al no poder esquiar en sus vacaciones... Pues menos mal que estamos en crisis.... Crisis sí, señores y señoras, pero para lo que queremos, como todo en esta vida. Y pongamos un poco el freno a las frases porque no es plan de perder a mis poquísimos lectores, antes de terminar la entrada.
Pues después de este párrafo tan agresivo, que no era para nada la intención (pero así surgió y así se ha expresado), seguimos con los tiempos de pascua. Salir al campo, reunirse con amigos y pasar buenos momentos es lo que prima en días reinados por un bonito cielo azul y un Sol lo bastante fuerte como para poder disfrutar de las shirts de benetton en cualquier color. Y ¿qué pasa cuando llegan las nubes a la terreta? Pues que el chico de ciudad coge un avión y se va a las islas, o mejor dicho, se va a IBIZA! Tierra que no pisaba desde hacia aproximadamente 5 años. Y sus motivos tenia...
A veces, por no decir casi a diario, podemos luchar contra muchas cosas y salir victoriosos en gran parte de estos duelos. Podemos vencer a la holgazanería saliendo a correr y empezando con las tablas de abdominales todas las mañanas. Podemos vencer a los exámenes estudiando después de la ducha que nos pegamos al terminar el ejercicio.
Y podemos vencer a la monotonía visitando a amigos que hacia mucho tiempo que no veías. Pero este chico encontró en la isla algo de lo cual no pudo salir victorioso. Los recuerdos. Esos hilos larguísimos que se forman en nuestra cabeza, en donde apenas cabe litro y medio de agua se pueden llegar a almacenar días y días de diferentes años y de diferentes veranos, que tal vez con todas nuestras fuerzas tratamos de ocultarlos lo mas hondo posible, pero que con tan solo volver a ver la puesta de Sol, vencen hasta la mas dura de las resistencias y afloran al exterior a la misma velocidad que un rayo cruza el cielo en una noche de tormenta. Y así se sorprendió el chico cuando se dio cuenta demasiado tarde de su error al desear volver a ver un atardecer en la costa ibicenca.
Y es que la magnitud de la catástrofe llegó a ser bastante importante porque cuando empiezas a rasgar tejidos en el cuerpo de la memoria nunca sabes lo que te vas a encontrar. Y puedes pasarte los 15 minutos que tarda en ponerse el Sol recordando simplemente el ultimo día que viste a cierta persona que no debiste dejar de ver nunca y volver a sentirte mal por enamorarte o dejarte enamorar por un italiano. Tal fue la duración del shock del atardecer, que hasta que el chico de ciudad no salió de Pacha-Ibiza a las 6 de la mañana (y ya malherido de un cruce de miradas con el rubio de su vida y que nunca mas volverá a ver) y hasta que no dio unos pasos y se tumbo en su cama, ninguna lagrima salió. Y fue entonces donde al mismo tiempo empezaron a sanar sus heridas de la batalla del atardecer, recordando el recién pisoteado de nuevo Callejón de la esperanza, recordando que por alguna razón desconocida para el, aquellas dolorosas miradas con el chico rubio de ojos verdes, devolvieron parte de su autoestima, porque siempre hay que recordar que los bosques serían demasiado silenciosos si cantaran solo los pájaros que mejor lo hacen. Y tal vez esto no se entienda, pero el chico de ciudad sabe que si algún anónimo o conocido lee esto y es capaz de ligar el significado de esta frase en este contexto, dicha persona posee de cierto interés para él.

En algun lugar de la memoria, se encuentra esta imagen mirando las puertas del cielo, pero con dos siluetas en vez de una... ¿me queda la esperanza de volver a verla parecida?

jueves 26 de marzo de 2009

Si en marzo mayea...

En el tercer mes del año algo le ocurre a la ciudad que sufre de excesos durante una semana. La gente llena todo, calles, plazas, bares, restaurantes, allá donde vayas sabes lo que te vas a encontrar: personas y personas que no conoces de nada y con lo cuales te vas a chocar sin parar. Crash! A veces pienso que la gente esta tan necesitada de contacto, que simplemente por sentir algo, chocamos contra otros para poder sentir alguna sensación... A veces, los choques son casuales, a veces no. A veces te tropiezas con personas que conoces yendo a visitar tal o cual monumento. A veces, tienes a un tío feo tocándote el culo durante los 5 minutos que dura la mascletà además de la media hora de espera para que empiece... Crash! Sí, esta vez el choque debería de haber sido en toda su jeta, pero por ser políticamente correctos solo fui escapando de su elástica mano.
Y es que la ciudad es así de bonita: 19 días de ruido, fuegos, fiesta, alegría, color, pólvora, flores, risas, música, bailes, y todo esto se eleva a la décima potencia en cuando nos encarrilamos en los últimos días falleros. Y es que si aun no lo habíais notado, son las Fallas lo que le dan a Valencia ese aire tan especial. Ni Rita, ni Rito, ni Camps ni su ejercito de marcianos-familiares-. Son las FALLAS y punto!
Y no se puede hablar de fallas en Valencia sin comentar, claro esta, los premios de sección especial. Y no formularemos ninguna frase con favoritismo alguno respecto de ninguna falla. Solo que los inteligentes saben mirar bien lo que es correcto y lo que no. Saben diferenciar entre el arte que se puede conseguir con 250 mil euros y en proporción, el arte que se puede conseguir con 900 mil. Ahora bien, los inteligentes también darían como ganadora a una falla de extrarradio si a ellos se les ofreciera un chalet o un adosado o un piso o incluso una cena (ahí ya no es de tan inteligentes pudiendo sacar un habitáculo, pero bueno).
Pero volviendo a lo bonito de las fallas, eso de salir a la calle, de juntarte con los amigos, de ver los castillos, las mascletas, de vibrar con la pólvora, con la música, de hacerte fotos por la calle con falleras anónimas, de allá donde vayas estar con alguien a quien conoces, con quien te puedes reír o emborrachar, total son fallas! Y en fallas ya se sabe... Gente por todas partes, y en una de esas noches, mientras esperas junto al Puente de las Flores a que empiece el castillo, uno se puede sorprender a si mismo pensando: “Entre toda la cantidad de gente que hay... ¿alguien no será para mi? ¿No habrá alguien el cual sea yo su tipo y él el mío?” Y no paras ahí de pensar, sino que además empiezas a sopesar la suerte que tienen aquellos que encuentran a alguien a quien querer y encima que ese alguien les quiera. Yo llevo toda mi vida esperando que me pase lo que les esta pasando a ellos, pero nada...

...

Si en marzo mayea, en mayo marcea... Ya os lo cuento!

jueves 19 de febrero de 2009

enfebrelamientos...

El desencadenante fue aquella visión de una paloma blanca muerta en el suelo y como un mendigo nos decía a todos los peatones:Mirad como termina la paloma de la paz”.
Y tal vez sea cierto. Porque día tras día se suceden cosas que no dejan indiferente a nadie: el caso de Marta, los nuevos bombardeos, la brasileña embrazada (ya no) de mellizos y los neonazis... Son cosas que un chico de ciudad, que apenas tiene tiempo de encender el televisor y menos a las horas decentes de los informativos, puede difícilmente llegar a escuchar. Y así y todo llegan a saturarlo.
En un tiempo donde un enero genial da paso a un febrero mejor, en donde los desfiles de moda, las cenas sin ostentaciones, charlas con famosos arquitectos e hijos y “crisis” por doquier son como un vestido que ya has usado muchas veces... Es decir, te gusta. Te encanta! Pero ya sabes como te queda y lo que te van a decir cuando te vean con el puesto. En tiempos así, uno no deja de preguntarse: ¿que hay mas allá? Mas allá de conocer un desfile de moda tanto por delante como por detrás. Mas allá de babear disfrutando de Hannibal Laguna y su sweetdelirium. Mas allá de celebrar fiestas con modelos. Mas allá de preocuparte por el dinero en final de mes. Mas allá de cualquier cosa que nos pegue al narcisismo del día a día, a la superficialidad de los paseos por la calle o al delirio de vestir, calzar, oler o ser algo tan sumamente sweet.
¿Qué hay mas allá? No lo sé. Total, si después puedes acabar chafado con la paloma de la paz.
Siempre llegamos a un mismo punto. Aun con todas las desgracias que ocurren a nuestro alrededor, algunos (muchos, por no decir la mayoría) de nosotros seguimos disfrutando de las delicias de cada día. Y el chico de ciudad muchas veces se sorprende a si mismo pensando en que es muy egoísta por su parte, disfrutar y ser feliz con ello. Pero por otra parte, ¿qué seria de nuestra vida sin esos sweetsdeliriums? Vivir en un mundo corrupto donde la gente se mata entre si solo por ser de diferente país o por creer en un diferente dios, seria la frase mas políticamente correcta que cualquiera podría deducir. Pero realmente esta misma gente que mata, solo lo hace por un motivo: dinero.
¿Cómo algo que hace la vida mas fácil aquí, puede matar allí? Pues así de absurdo es todo!
Así de absurdo, o no. Por que quien sabe el qué, el como y el porqué. Solo digo que si algo estos días hace reflexionar a mas chicos de ciudad, el cine os aconsejo. Por una parte, la importancia del momento y la importancia de la persona, siempre deben coincidir en un punto preciso, que es en donde se extrae lo mejor de cada cual. Por otro, algunas de las respuestas a los porque’s de hoy retratadas y superpuestas a los juicios por el Holocausto...
Y hablando de cine, y como estamos en febrero, mes de los Oscar’s, aprovecho para dejar mi quiniela. No dudéis que estaré toda la noche del domingo pendiente de la ceremonia, así como de la alfombra roja. A ver que tal me va:

Mejor película: The reader
Mejor actor: Brad Pitt por “El curioso caso de Benjamín Button
Mejor actriz: Angelina Jolie por “El intercambio
Mejor director: David Fincher por “El curioso caso de Benjamín Button
Mejor actor secundario: Heath Ledger por “El caballero oscuro
Mejor actriz secundaria: Penélope Cruz por “Vicky Cristina Barcelona”.

jueves 1 de enero de 2009

EL(inter)CAMBIO

Todo acto referenciado al cambio debe ser siempre en positivo. Y así ocurrió en la vida de un joven que se fue a vivir a la ciudad. Pasó de tener una vida, a tener una VIDA, otra vida. Tenia un trabajo en la calle mas rica de la ciudad. Su uniforme era de traje y corbata, renovado a temporadas. Tenia un piso de diseño. Asistía a privates en donde los cosmopolitan y los mojito eran como agua del grifo. E incluso llego a gozar de su primer photocall. Tenia, tenia y tenia, y sigue teniendo.
Tenia una amiga, Elepunto Tepunto. En ella encontró algo. Tal vez una mentora, tal vez una nueva educadora. O tal vez una persona tan sencilla y tan natural, pero a la vez tan señora y tan sofisticada. Bien podría ser una dama de la alta suciedad, pero su humanidad hace que roce la perfección que ellas no consiguen . Y gracias a ella el chico de ciudad tubo un sábado, un día que volvió a cobrar de nuevo el sentido de lo que era. No había limitaciones de tiempo ni espacio. Toda la ciudad estaba a sus pies y podía ir donde, con quien y como quiera.

Y decidieron vivir una historia narrada en imágenes por el señor Eastwood. En donde una Angelina Jolie (poco reluciente y de lagrima perfecta) lucia el papel de lo que seguro será su segundo Oscar. Una historia que habla sobre la voluntad de una madre enredada en una circunstancia desesperada e incapaz de contener el más descontrolado horror, que puede reproducirse diabólicamente como un tumor enquistado en el comportamiento humano. Una historia larga, descorazonadora y tristemente real, que contiene uno de los momentos mas dolorosos que recuerdo en mi joven historia de cinéfilo: la sonrisa congelada de la madre cuando el niño que encuentra en la estación no es su hijo.
Un drama, (o dramón si se me permite el palabro) con notas de tragedia, para nada gratuitas, ya que los arañazos emocionales que desprende afectan tan duramente gracias a la empatía que se transmite en esta situación, la mas injusta de las injusticias.

Y de esas dos butacas de la fila 4 se fueron paseando y hablando de cómo el tejido de la esperanza es estirado tantas veces en El intercambio. Y es que en esta película se estira hasta tal punto que da la sensación de que se va a romper. Y hablaron sobre la realidad y el mensaje que contiene la película, y como nuestras conciencias se revuelven o se complacen al aceptar el final. La palabra certeza no es cierta.
Y así, con la certeza de mantener esperanza en un destino libre de penurias y en donde los sueños descansan sobre algodones (esperándonos) es como se siente en estos días de felices fiestas este chico de ciudad. Y cada vez que enfila la calle de los Navellos, con el sol de mediodía golpeándole la cara y en su mp3 suena “The show must go on”, piensa que su esperanza tiene un limite de flexibilidad, pero que aun no lo ha encontrado y espera no tensar demasiado el destino, por si termina por romperse. Pues, como dice su frase favorita de ventiañero: no existe peor muerte que la perdida de la esperanza.

domingo 30 de noviembre de 2008

1million

Después de tantos y tantos escritos banales, superficiales y sin interiorismo alguno, viene por fin una reflexión de fondo. Una reflexión de esas que me gusta escribir. Una reflexión de esas que hacen que uno se olvide completamente de la importancia que radica en la belleza, en los cuerpos, en las figuras, en los colores y los olores...
Y es que todo empezó hace unos días, cuando un chico se pasó por delante de un Druni y porque le sobraba el tiempo, pues entró a oler parfums nouveaus...Y ahí estaba, el olor de los olores, el nuevo perfume que me caracterizara durante estas navidades. Y lo mejor del perfume no es como huele, sino su anuncio...

Y ya es que te preguntas: ¿realmente huele bien? Y solo es apretar el vaporizador y Sí! Realmente huele bien y ademas tiene un lingote de oro en el anuncio... Y con nombre propio y todo. Que se llama Mat Gordon, canadiense, nacido en el año donde nacieron las mas grandes bellezas masculinas, es decir, en el 1983. Si, 25 años uno detras de otro tan bien puestos que ahi lo teneis, y no, podeis seguir mirandole y dejar de leer, porque por mas que le mireis no os vais a cansar de el.




Asi, que de nuevo un 10 por Paco Rabanne y un 10 para su imagen. Que 10 ni que 10, un millon!